Lubricación industrial: cómo elegir aceites y grasas correctamente y evitar errores en mantenimiento

La lubricación industrial es uno de los puntos más críticos en mantenimiento, pero también uno de los más descuidados en muchas empresas. En el día a día, es habitual aplicar cualquier grasa o aceite sin analizar si es el adecuado. Como consecuencia, aparecen fallos, desgaste prematuro o incluso averías evitables. Por eso, en este artículo vamos a ver qué vimos en la formación de Krafft, qué errores se cometen habitualmente y cómo mejorar la lubricación industrial con criterios técnicos claros.

Lubricación industrial

Qué es la lubricación industrial y por qué es clave

Antes de elegir un producto, es importante entender qué estamos aplicando y por qué.

Qué compone un aceite industrial

En general, los aceites están formados por:

  • Aceite base (normalmente mineral)
  • Aditivos que mejoran propiedades

Estos aditivos pueden aportar protección, estabilidad o resistencia a condiciones extremas.

La viscosidad en la lubricación industrial

La viscosidad es la característica principal de un aceite.

Es decir, define cómo fluye el lubricante.

Por ejemplo:

  • Baja viscosidad → fluye más
  • Alta viscosidad → más resistencia

Además, existen aceites multigrado que se adaptan a diferentes temperaturas, especialmente en automoción.

Viscosidad aceite

Grasas industriales en lubricación industrial

En muchos casos, la lubricación no se hace con aceite, sino con grasa.

Composición de una grasa industria

Una grasa suele estar compuesta por:

  • 80% aceite
  • 10-15% espesante
  • 3-5% aditivos

El espesante es clave, ya que define el comportamiento del producto

Importancia del espesante en la grasa

No todas las grasas son compatibles entre sí.

Por ejemplo:

  • Algunos espesantes no se pueden mezclar
  • El litio mejora la resistencia a temperatura
  • Los sólidos soportan cargas elevadas

Por tanto, elegir bien la grasa es fundamental.

Elegir bien lubricante

Consistencia y NLGI en lubricación industrial

Otro punto clave es la consistencia de la grasa.

Qué es la escala NLGI

La consistencia se mide en la escala NLGI:

  • Desde 000 (muy fluida)
  • Hasta 6 (muy sólida)

En la mayoría de aplicaciones industriales se utiliza:

NLGI 2: permite un equilibrio entre fluidez y adherencia.

Aplicaciones específicas en lubricación industrial

Además de aceites y grasas, existen productos diseñados para situaciones concretas.

Aplicaciones específicas en lubricación industrial

Además de aceites y grasas, existen productos diseñados para situaciones concretas.

Aceite de roscado

Se utiliza en operaciones de taladrado o mecanizado.

Su función es:

  • Lubricar
  • Reducir temperatura
  • Mejorar el corte
  • Alargar la vida de la herramienta

Desmoldeantes industriales

Se utilizan en procesos de fabricación, especialmente en plásticos.

  • Con silicona → no permite pintar
  • Sin silicona → permite pintar

Esto es clave en procesos posteriores.

Otros productos relevantes

  • Grafito → penetra en superficies oxidadas
  • Silicona → dieléctrica (apta para electricidad)
  • Tensacorreas → solución temporal

 

Productos Krafft

Normativas en lubricación industrial

En determinados sectores, la normativa es clave.

Clasificación NSF en industria alimentaria

Los lubricantes se clasifican según su uso:

  • H1 → contacto accidental con alimentos
  • H2 → sin contacto
  • 3H → contacto directo

Esto es fundamental en sectores alimentarios.

Regulación de materiales

Algunos compuestos están siendo revisados por normativa.

Por ejemplo:

  • Restricciones sobre PFAS (como el teflón)
  • Enfoque en seguridad y salud

Esto afecta a la selección de productos. 

NSFC en industria alimentaria

Errores habituales en la lubricación industrial

Aquí está el problema real en muchas empresas.

Fallos más comunes

En la práctica, se repiten errores como:

  • Usar cualquier grasa sin criterio
  • Mezclar productos incompatibles
  • No revisar viscosidad
  • No adaptar el producto a la aplicación

 

Consecuencias en mantenimiento

Esto provoca:

  • Desgaste prematuro
  • Averías
  • Más costes
  • Menor fiabilida

Conclusión

La lubricación industrial no consiste solo en aplicar grasa o aceite. Requiere entender el tipo de producto, su composición y su aplicación real.A lo largo del artículo hemos visto que muchos fallos vienen de utilizar lubricantes sin criterio o sin conocer sus propiedades. Sin embargo, aplicar correctamente estos conceptos permite mejorar el rendimiento, reducir averías y optimizar el mantenimiento.

Si quieres analizar tu situación actual o revisar cómo estáis gestionando la lubricación en tu empresa, podemos verlo contigo de forma práctica: ventas@valsur.com.

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