En este artículo descubrirás la importancia del calzado de seguridad eléctrico: cómo protegerte frente a riesgos eléctricos, y cómo elegir el calzado más adecuado según el tipo de trabajo, la normativa aplicable y los materiales de fabricación.
Trabajar con electricidad sin el calzado adecuado puede provocar electrocuciones, quemaduras y lesiones graves en los pies.
Muchos profesionales desconocen qué tipo de calzado es obligatorio según la normativa vigente o el riesgo eléctrico presente en su puesto de trabajo.
Elegir un calzado inadecuado no solo compromete tu seguridad, sino que también puede generar sanciones por incumplimiento de la legislación laboral.

El calzado de seguridad eléctrico, también conocido como calzado dieléctrico, está diseñado para aislar al trabajador de corrientes eléctricas, protegiendo los pies frente a descargas directas, arcos eléctricos o contacto accidental con superficies energizadas. Además de la seguridad, el calzado adecuado aporta comodidad, resistencia y durabilidad, factores clave en jornadas prolongadas.
Riesgos eléctricos que requieren calzado especializado
Trabajar en entornos con electricidad implica varios riesgos específicos que requieren protección especializada, especialmente mediante el uso de calzado adecuado. Entre los principales riesgos eléctricos que requieren uso de calzado especializado se encuentran:
- Descargas directas e indirectas: El contacto con cables o maquinaria energizada puede provocar electrocuciones graves que, en los peores casos, pueden llevar a la muerte.
- Arcos eléctricos: Estas descargas de alta intensidad se producen cuando la corriente salta entre conductores. Afectan principalmente a los pies y extremidades inferiores, y no requieren de contacto directo para causar lesiones graves o quemaduras.
- Contacto accidental con suelos energizados o herramientas defectuosas: Pisos húmedos, herramientas con aislante dañado o superficies metálicas pueden transmitir electricidad al cuerpo.
Por ejemplo, el contacto con suelos mojados aumenta el riesgo de electrocución ya que el agua es un conductor de la electricidad. Este tipo de situaciones puede ser realmente peligroso si no usas el equipo de protección adecuado.
En todos estos casos, el calzado dieléctrico es imprescindible para garantizar la protección eléctrica de los pies y prevenir accidentes graves en el entorno laboral. Sin embargo, no debes olvidar otros EPIs esenciales para protegerte frente a riesgos eléctricos, como los guantes o el casco.
Si quieres conocer más sobre los EPIs para riesgos eléctricos y cómo pueden ayudarte a prevenir electrocuciones y lesiones, te lo explicamos en detalle en nuestro blog: EPIs para riesgos eléctricos: cómo protegerte frente a electrocuciones y lesiones.

Características clave del calzado de seguridad eléctrico
Suela dieléctrica
La suela dieléctrica es el elemento más crítico del calzado eléctrico, ya que actúa como aislante frente a corrientes eléctricas. Está fabricada con materiales especiales no conductores, como el poliuretano (PU), que garantizan alta resistencia eléctrica según la normativa EN ISO 20345.
Además, suelen ser resistentes a perforaciones y deslizamientos, aumentando la seguridad del trabajador.
Por ejemplo, si eres un técnico electricista y trabajas sobre superficies húmedas o metálicas, puedes evitar accidentes eléctricos si tu calzado incorpora una suela dieléctrica que bloquea la transmisión de corriente.
Para entender mejor las diferencias sobre los distintos tipos de calzado de seguridad, te recomendamos leer diferencias entre calzado de seguridad S1, S2 y S3.
Puntera y talón reforzados
La puntera y el talón reforzados son elementos esenciales para proteger al usuario frente a impactos, compresiones y caída de objetos.
Estos refuerzos están constituidos por materiales resistentes como acero o fibra de vidrio, y deben cumplir los requisitos mínimos de seguridad para el calzado industrial establecidos en la normativa EN ISO 20345.
La puntera debe proporcionar una protección mínima frente a golpes de hasta 200 julios evitando lesiones graves en los dedos del pie. El talón reforzado contribuye a estabilizar el pie y ofrece resistencia adicional contra impactos y aplastamientos.
Materiales y resistencia
El calzado eléctrico está diseñado para ofrecer una protección integral frente a riesgos eléctricos y mecánicos. Debe estar fabricado con materiales que resistan arcos eléctricos y otros riesgos, como el cuero, la microfibra o materiales sintéticos resistentes a la electricidad.
Es fundamental que sean impermeables o resistentes a químicos según el sector industrial, evitando daños por exposición a líquidos conductores o corrosivos.
Comodidad y ergonomía
En el calzado de seguridad eléctrico, la protección no debe comprometer tu comodidad. El confort y ergonomía son factores determinantes para mantener la productividad, especialmente en entornos industriales donde puedes pasar largas jornadas de pie o en movimiento.
Para evitar incomodidad o pérdida de productividad por parte del empleado, asegúrate de que el calzado tenga plantillas y soporte adaptados para largas jornadas. También, un ajuste seguro que no reduzca la protección eléctrica ni el confort.
Errores habituales al elegir calzado eléctrico
Seleccionar el calzado incorrecto puede reducir su eficacia y aumentar el riesgo de accidentes. Entre los errores más comunes a la hora de elegir calzado eléctrico tenemos:
- Comprar calzado no certificado, que no cumpla con la normativa EN ISO 20345.
- Ignorarla tensión de aislamiento de la suela.
- Usar calzado con desgaste o caducado.
Además, otros errores comunes incluyen:
- No evaluar correctamente los riesgos del entorno laboral antes de elegir el tipo de protección necesario.
- Comprar tallas incorrectas, provocando ampollas o fatiga al trabajador e ignorar el confort y la ergonomía.
El calzado eléctrico debe ser certificado, específico para el entorno y mantenerse en buen estado. Un error de elección puede transformar una medida de prevención en un riesgo adicional.

Mantenimiento y cuidado del calzado eléctrico
Tras haber comprado el calzado adecuado, es esencial que lo mantengas en buen estado para que no pierda su eficacia.
Un calzado bien cuidado mantiene sus propiedades dieléctricas y de seguridad. Por ello es muy importante que sigas las siguientes recomendaciones básicas:
- Revisa las suelas y los materiales antes de cada uso.
- Mantén el calzado seco y limpio para evitar la pérdida de aislamiento, eliminando con un paño húmedo polvo, barro u otros restos tras cada jornada.
- Evita la humedad constante, ya que las botas pierden la capacidad aislante si se utilizan estando húmedas. Debes dejarlas secar al aire lejos de fuentes de calor antes del siguiente uso.
- Reemplázalo según desgasteo caducidad. Con el paso del tiempo, las propiedades eléctricas disminuyen por lo que debes seguir las indicaciones del fabricante.
Además, se recomienda limpiar las plantillas interiores con frecuencia para evitar malos olores y conservar la transpirabilidad, manteniendo el confort del usuario durante toda la jornada.

Conclusión
El calzado de seguridad eléctrico es esencial para proteger tus pies frente a descargas, arcos eléctricos y contactos accidentales con suelos o herramientas energizadas.
Elegir un calzado adecuado, certificado y en buen estado no solo garantiza seguridad, sino también comodidad y cumplimiento normativo.
Si quieres asesoramiento sobre calzado de seguridad eléctrico, en Valsur podemos ayudarte a encontrar la mejor opción para tu caso.








